Dices no tengo opciones, pero en realidad tienes miedo a algo más


Hola Reader Hace unas semanas, un director general me dijo que se sentía atrapado. La empresa había dejado de crecer, el equipo dependía de él para cada decisión y, según él, no había salida. Llevaba 15 meses repitiendo la misma frase: "No tengo opciones." Le hice una sola pregunta. Se quedó callado casi un minuto. La pregunta no fue qué hacer. Fue otra. Y al final de este correo la vas a tener para usarla contigo mismo. Porque "no tengo opciones" casi nunca es verdad. Es la versión que nos...